miércoles, 6 de abril de 2011
domingo, 3 de octubre de 2010
Hoy, los servicios meteorologicos pronosticaban lluvia aqui, junto al lago y esta mañana al salir a comprar el periodico he visto como llegaba el otoño.
Y un cormoran aleteaba pesadamente sobrevolando el lago.
¿Quien ha traido a quien? ¿El cormoran al otoño o el otoño al cormoran?
martes, 6 de julio de 2010
miércoles, 23 de junio de 2010
Un latigazo negro frente a mis ojos a modo de saludo. ¿O sera una amenaza?
Cada mañana los vencejos descienden de sus aereos dormideros y vienen a mi. Salgo a la terraza y alli estan, surcando el cielo a velocidades inverosimiles. Afanandose, ¿en que? ¿Cazan? ¿Juegan?
Alzo mi mano.
Inmediatamente me ven (¿me recuerdan?) y vienen en medio de un griterio que quiero pensar es de saludo. Y hacen vuelos meteoricos frente a mi cara. Y aun a esa velocidad distingo los tenues grises en medio del negro que les cubre.
Y sonrio.
miércoles, 20 de enero de 2010
lunes, 7 de diciembre de 2009
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Arropan, enredan, ocultan, estos dias de otoño.
Lienzos desdeñados, desoidos, inutilmente temidos.
Flotando tremulos entre el cielo y el mar, llevando la ausencia de noticias tan lejos, tan cerca.
Y el silencio desasosegado del mundo. Y el estancamiento de las respiraciones.
Y la conclusion.
Lienzos azules.
sábado, 7 de noviembre de 2009


Y entonces han caído en mi mano estos dos cristales de hielo.
Y he pensado que, quizá, las cuatro pequeñas rosas no estaban desafiantes, sino expectantes ante la llegada de la belleza del invierno.
viernes, 6 de noviembre de 2009
martes, 20 de octubre de 2009
sábado, 17 de octubre de 2009
miércoles, 30 de septiembre de 2009
¿O es placer?
¿Es sufrimiento dejar de respirar dos minutos para observar de cerca una colonia de diminutos pólipos naranjas en la entrada de una cueva submarina?
¿O es placer?
¿Es dolor perder la tranquilidad por empeñarse en ser libre?
¿O es vivir?
sábado, 12 de septiembre de 2009
Pero algunas veces, esos momento sin trascendencia, sin entidad, mudan inesperadamente y se convierten en tan vívidos e intensos que colocan con violencia tu corazón al borde de algún abismo.
Leo en el periódico las palabras escritas por un chaval de 24 años tres días antes de ser fusilado:
"Por esta hermosa cárcel todo sigue tranquilo y sin nada digno de mención, los compañeros de Hontoria y yo seguimos estupendamente y con una salud formidable... a ver si para San Cosme, nos podemos gastar juntos las 17 pts que me mandáis ahora..."
Salomón se llamaba el chico.
Mientras, escucho cantar a Miguel Ríos:
"... en el parque, la armonía del momento se hace luz, nos regala una sonrisa el firmamento, y la puesta de sol se hace amor..."
Y las lágrimas me aplastan.
jueves, 10 de septiembre de 2009
Corriendo al amanecer
He vuelto a escuchar mis pasos por las calles vacías del pueblo. La luz amarilla de las farolas en la calle de la iglesia, los altos abetos de las casas de piedra del barrio de la estación. Y al fondo, dejando llevar la mirada por la línea de la calle de la Fuente, el monte Abantos en penumbra por encima de los árboles de la última colonia de chalets.
El silencio y la sombra de esta hora primera han sido violentados por el estruendo y los estridentes destellos ambarinos de un camión de la basura.
Lamentable; y sin embargo tan esencial.
martes, 1 de septiembre de 2009
Lamento de verano
Una de esas noches de verano en que te gustaría saber levitar para evitar el contacto incluso con la sábana bajera; en que te gustaría poder alejarte de tu propio cuerpo para escapar a su calor.
Y llega el amanecer destilando lentamente algunas gotas de frescura. Las piernas y los brazos señalando cada uno de los puntos cardinales de la cama. Ya está en la calle la luz de la mañana y se escucha a lo lejos, como en una bruma sónica, la llamada de un tren.
Sosiego al amanecer.
Y entonces la voz de una mujer comienza una letanía de reproches y lamentos, en un crescendo que culmina con un latigazo, ¡Estoy hasta los cojones! Y vuelta a comenzar la retahíla de quejas y recriminaciones hasta alcanzar de nuevo el estribillo, ¡Estoy hasta los cojones!
Y así hasta cuatro veces en la madrugada, hasta hacernos entender a todos los de la calle que está hasta los cojones de alguien.
Y quién no, me pregunto.
lunes, 31 de agosto de 2009
Noche de fiestas
Y duermo.
Y en la noche, en esta noche de fiestas, alguien ha robado los pequeños rosales de mi balcón.
¿Se pueden robar las flores?
jueves, 27 de agosto de 2009
Duermevela
Interludio perezoso despojado de ropa y responsabilidad.
Pensamientos irreflexivos, luminosos, obscenos, insensatos, alegres, audaces, lunáticos, dichosos, indecentes.
Interludio de pensamientos felices.
martes, 25 de agosto de 2009
Aromas de lluvia
Las nubes arropan las cimas de la sierra y parece algo nuevo, no visto. Cae la lluvia apaciblemente para traer recado del advenimiento de la siguiente estación.
Y levanta de la tierra un revoltillo de aromas que la esperaban desde los dias más largos de Julio.
Huele a tomillo y a encinas y tambien a hierbas muertas. Huele el pinar y el espliego y las arizónicas de los chalets.
Tiempo de cambio; como todos.
domingo, 23 de agosto de 2009
Fucsia y verde
Pequeñas anémonas de color fucsia sobre el tapiz verde carnoso.
miércoles, 19 de agosto de 2009
Despertar
Avanza el verano.
Por mi calle esta pasando una máquina limpiadora que no logra acallar las canciones de los vencejos. Y el mezquino perrillo de los vecinos de enfrente sigue gruñendo desde su balcón a todo el que pasa por debajo.
El silencio de la casa y los peces esperándome ansiosos en la superficie del acuario, subrayan la quietud y el bienestar de esta hora fronteriza.